martes, 6 de enero de 2015

Vida Canalla

Luces en la ciudad,
neones de bares canallas,
entre humo color metal,
y miles de voces que no callan.

Hoteles bohemios y anodinos,
oscuras habitaciones,
encorsetadas con rimmel plautino
te regalan sus corazones.

Bebo a escondidas un trago,
de este prohibido néctar,
que mi interior desconecta,
y lentamente me apago.

La luz del neón
invade mi habitación,
y mis ojos evitan los tuyos,
aunque estés en mi imaginación.

Yo te gustaba,
mi vida no,
y esta espiral rodaba,
sin solución.

Fui cobarde y egoísta,
caminante sin camino,
bebedor sin sed,
de alma sin destino.

El ruido de la calle,
me penetra hasta el alma,
y aún así...
puedo escuchar mis lágrimas.

Mañana cambiaré de ciudad,
y olvidaré la lección,
en la vida coger atajos,
no es buena solución.

Y mañana de nuevo me rodearan...

Las luces en la ciudad,
los neones de bares canallas,
y entre el humo color metal,
te recordaré mi amada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario